Panza de burro

Igor, Winnie the Pooh

Me gustan los señores viejitos con cara triste y chompa de lana marrón.
Me gusta ver a los ciclistas y corredores que van por Salaverry o el Malecón.
Me gusta cuando el cielo gotea y todos dicen que está lloviendo.
Cuando te llaman y hacen una larga introducción.

Es horrible cuando susurran, hablan entre dientes.
Cuando maltratan al cobrador.
Ámbar es acelerar y matar al peatón.
Muchos días son grises y el sol humedece las superficies.
El servicio es pésimo y muchas señoras reniegan,
se ven feas con el ceño fruncido, creen desafiarte.
Y su voz es nasal, conformista
como su vida vacía, simplista.

Señor frutero, usted es buena gente.
Pero al del kiosco está rayada.
Se hace riñas imaginarias con Chile,
se queja por un sol más en su salchipapa.

Así es, viejitos de cara triste:
Lima es gris, la gente miente.
Nunca hay caras sonrientes.

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septiembre 13, 2010. Uncategorized. Deja un comentario.

La Combi

Foto por o u t s p o k i n

Foto por o u t s p o k i n

En mi búsqueda por hacer feliz a los demás (seguramente), siempre he intentado sonreír cuando alguien me mira. Cuando hago esto en la calle, hay personas que se asustan y caminan más rápido, miran para otro lado, en fin, hacen todo lo que sea necesario para ignorar la sonrisa.

Así, me he conformado con la desconfianza del país. Ahora solamente sonrío a las personas a las que dirijo palabra. Para ejemplificar: a mis conocidos, a los 87527351 huachimanes que hay por mi casa (aunque algunos igual me miran feo), a las cajeras de Metro, al gasfitero, a la señora que pasea a mis perros, etc.

Sin embargo, hay una excepción: el cobrador de micro. Ese personaje tan particular de la cultura limeña con el que interactuamos muchos de nosotros en las mañanas. Yo intento dirigirle una sonrisita y hablarle de manera cortés cuando le doy el sol que me lleva a la universidad, o cuando estoy a punto de bajar, pero no puedo. ¡El cobrador me mira tan feo! Encima, tengo la voz bajita, y siempre me hace repetir lo que dije con una expresión escéptica a lo ¿Quéee? ¿EH?

…Obviamente, mi sonrisa no se digna en aparecer.

Probablemente será imposible que los cobradores se vuelvan más corteses con nosotros los pasajeros. Y entiendo: están horas de horas parados, les regatean de manera descarada, incluso les insultan… Talvez aprendan cuando tengan un salario fijo y un contrato más formal. Quizá estarán más tranquilos y no se preocuparán en cobrar el pasaje cada dos segundos. ¿Quién sabe?

Les guardaré mi sonrisa para ese día.

ViCtoria~

mayo 13, 2009. Uncategorized. 1 comentario.

Hora del Planeta: ¿Te uniste?

Lo han hecho mil y un veces en todo el mundo, pero fue la primera vez que el Perú se “unió” al movimiento. Ayer, 28 de marzo del 2009, tuvo lugar el Earth Hour.

¿Y qué vi? Pues lo mismo de siempre: LUCES. Luces en la casa de mis familiares, luces en la casa de mis amigos, según lo que me dijeron minutos antes de las 8:30 pm.

Pero también vi manchas negras en el horizonte. Manchas de gente que no conozco y que sí se preocupa. O talvez que tuvo la mala suerte de tener un cortocircuito ese día, quién sabe.

Aunque no todos se unieron a la causa (y, honestamente, ¿qué porcentaje de la población lo habrá hecho?), la simbología del acto es lo que cuenta. Yo sí apagué la llave general de la casa y salí a pasear, dejando un buen botín para nuestros amigos ladrones. Nada ocurrió, felizmente.

Y ojalá, pues, que a pesar de toda la pobreza, enfermedad y problemas que hay en el Perú, la gente sea consciente del cambio climático. Ojalá :).

marzo 29, 2009. Uncategorized. 1 comentario.

“La dinámica del caudillismo” de G. Portocarrero

Hablaré de manera coloquial porque he pasado demasiado tiempo negando mis amistades adolescentes – dicho sea con todo cariño: ¿Cuántas veces no te ha pasado que en un trabajo grupal, tienen que elegir un delegado y un broder dice que quiere ser él? Todos lo eligen y tú eres la única flaca (o flaco) que no siente que deba serlo, pero te dejas arrastrar por la mayoría. A mí me ha pasado mil veces, y leer el texto de Gonzalo Portocarrero me llamó mucho la atención. Quería compartirlo:

http://gonzaloportocarrero.blogsome.com/2006/03/07/la-dinamica-del-caudillismo/

Xoxo:
ViCtoria~

noviembre 22, 2008. links. Deja un comentario.

¿Qué está mal con el mundo? Ni una sola cosa

(Traducción no oficial del artículo “What’s wrong with the world? Not a damn thing” de Leo Babauta, autor de Zen Habits – Unofficial translation of the article “What’s wrong with the world? Not a damn thing” by Leo Babauta, author of Webpage Zen Habits)

“El amor es la única solución cuerda y satisfactoria al problema de la existencia humana.” –Eric Fromm

Me ha sorprendido que recientemente muchas personas creen saber lo que está mal con el mundo, y también me ha sorprendido que ninguno está en lo cierto.

En serio – casi todo grupo políticos y religioso, toda persona locuaz, toda publicación con una opinión, ha dicho en algún momento lo que piensan que está mal con el mundo.

Los conservadores piensas que nos hemos convertido en un estado de bienestar (dando demasiada ayuda a los pobres), mientras que muchos liberales piensas que hemos dejado crecer mucho al bienestar empresarial (y tiendo a inclinarme hacia esta opinión – damos billones a empresas privadas y mucho menos al pobre y al enfermo). Otros piensas que el aborto es el problema, otros piensan que es la pérdida de lo moral, otros piensas que son los infieles, otros dicen que es la infidelidad. Otras cosas que están mal en el mundo, dependiendo del grupo: los medios de comunicación, los jóvenes, los ambientalistas, McDonald’s, los criminales, los homosexuales, los negros, los blancos, los emigrantes, los extremistas, los radicales, el Establecimiento, los pobres, las corporaciones, los haraganes, los maquiavélicos, la cadena Fox, la Internet… la lista podría continuar al infinito, obviamente.

Entonces, ¿qué está realmente mal en este mundo, en mi opinión?

Nada.

La actual opinión sobre el mundo

Parece que la opinión actual sobre el mundo es que el mundo está perdido, que sólo hay unas pocas cosas malas en él, y que si sólo pudiéramos cambiar esas cosas, el mundo sería genial. Y si pudiéramos educar a la gente y hacerla entender lo que está mal con el mundo, las cosas cambiarían.

Esta opinión sobre el mundo –y como dije, es la opinión común– nace de un ideal que mucha gente tiene en su cabeza de cómo debería ser el mundo. Talvez no se percaten de que tienen este ideal, pero está ahí. Y el mundo nunca va a alcanzar este ideal platónico, porque tan sólo es la imagen de perfección que no concuerda con la realidad. La realidad y este ideal son incompatibles.

¿Y qué hay de malo en ello?

Nada está mal con eso, la verdad. Así es cómo piensa la mayoría de la gente, y no creo que yo pueda cambiar eso, aunque tampoco querría. Sin embargo, pensé que sería un debate interesante, porque pienso que la diferencia entre lo que la gente piensa de cómo debería ser el mundo y lo que el mundo es realmente puede causar infelicidad.

Si quieres que el mundo sea completamente vegetariano y amigo de los animales, y ves que no lo es y no lo será en un futuro cercano, probablemente no estarás contento. Si quieres que el mundo vuelva a ser como era durante tu niñez, o durante la generación de tus padres, y veas que probablemente no lo sea, no vas a ser feliz.

Lo mismo es cierto con todos nuestros ideales – ¿tienes un cónyuge ideal? ¿Un hijo pródigo? ¿Un amigo, madre, compañero de trabajo ideal? Es muy possible que lo tengas, y también muy possible que la realidad de las personas en tu vida no concuerde estos ideales. Esto puede causar que te sientas infeliz junto a ellos.

Cuando la realidad no concuerda con estos ideales –y raramente lo hace– no estamos felices.

Entonces, ¿cuál es la alternativa?

No estoy proponiendo que tú, ni nadie más, cambie su manera de pensar. Si tú, o alguien más, está feliz con esa manera de pensar, no la cambies.

Pero hay una alternativa, y no estoy diciendo que sea mejor. Es la opinión sobre el mundo que yo intento tener: en vez de tener un ideal, deja de buscar la perfección. Acepta el mundo como es, y ámalo por cómo es. Acepta a las personas como son, y ámalas.

Esto no es fácil, aún cuando suene cursi y recurrente. Si no lo has intentado, te recomiendo que lo hagas, porque 1) no va a ser fácil; y 2) podría abrir tus ojos sobre los ideales preconcebidos que no pensabas que tenías.

¿Cuál sería el resultado de esta opinión alternativa del mundo? Bueno, pienso que serías más feliz, sólo si no vieses al mundo como un lugar básicamente errado y maligno, y empezaras a ver lo bueno en él. Sin embargo, esto está abierto a opiniones personales, y tu propia experiencia seguramente sea diferente a la mía.

¿Acaso esto significado que deberíamos rendirnos en tratar de hacer cambios positivos en el mundo? ¿Deberíamos dejar de hacer del mundo un lugar mejor? ¡No, señor! ¡Jamás dejes de intentar hacer cosas buenas! Aún cuando el mundo ya es un buen lugar, siempre podemos encontrar felicidad y satisfacción en tratar de hacer el bien, en tratar de mejorar las vidas de los demás.

¿Pero qué hay de todo el sufrimiento y la vileza en el mundo? ¿Deberíamos aceptar y amar eso también? Pienso que esta es la parte más difícil. Es difícil aceptar que hay personas muriendo por enfermedades y la hambruna y la guerra y el homicidio y el abuso, y talvez es imposible amar ese aspecto del mundo. No tienes por qué amarlo, pero ayuda que realmente trates de entenderlo. ¿Por qué ha pasado? ¿Cuáles son las razones profundas? En el corazón de las razones más profundas está la humanidad –todos somos criaturas imperfectas en alguna manera, y esto es lo que nos hace bellos y humanos.

¿Por qué alguien cometería un acto violento, por ejemplo? ¿Por qué es mala? Hay diversas razones, pero en el fondo del asunto es probablemente porque la persona fue herida, abandonada, abusada o ignorada en alguna manera, en algún momento de su vida. Esa persona necesita nuestra compasión más que nadie. Y si tratamos de entender a esta persona, o entender la razón de la violencia en el mundo, entonces podemos esparcir el amor y la compasión que se necesitan para curar este dolor y hacer del mundo un lugar mejor.

Como dije, esta opinión del mundo no es fácil. Requiere mucha compasión, y por ende un montón de comprensión y paciencia y una voluntad de abrir tu corazón de manera diferente a cómo se hace en la opinión actual sobre el mundo.

Sin embargo, pienso que vale la pena –aunque sea lo ha hecho en mi vida. No digo que soy perfecto, y admito que he fallado muchas veces, y he juzgado a otras personas, y he condenado cosas, junto con los demás. Pero cuando me percato de eso, y realmente examino las razones de mi actitud, empiezo a ver que estoy prejuzgando, y realmente no intentando entender las cosas. Cuando doy vuelta atrás e intento encontrar compasión, esto me cambia – en una manera maravillosa.

Cómo amar el mundo tal y como es

Digamos que quieres cambiar esta opinión sobre el mundo. Te gustaría amar a los demás, y a todo el mundo, tal y como es, y no como a ti te gustaría que fuese. ¿Cómo hacer para lograr esto?

Hay seis cosas que recomiendo hacer:

1. Deja de buscar por la perfección y tus ideales. Date cuenta que tienes un ideal en la cabeza, y que probablemente es incompatible con el mundo. Puede que sea un ideal de una persona, o de cómo las cosas deberían ser. El mundo, y las personas, no son perfectas. Deja de buscar por la perfección, y entiende que ya existe.

2. Observa. En vez de mirar a esta imagen ideal en tu cabeza, mira a lo que realmente está acá. ¿Cómo es el mundo realmente? ¿Cómo es la gente? La única manera de saber esto es mediante la observación. Escucha a las personas. Mira al mundo a tu alrededor. Recolecta información, de la realidad.

3. Comprende. Ahora que tienes esta información, empieza a hacer preguntas. ¿Por qué es la gente como es? ¿Por qué esa persona hizo lo que hizo? ¿Por qué existe este problema en verdad? No pares cuando encuentres las primeras respuestas – excava más, y más, en cualquier situación. A veces requerirá imaginación – no podrás saber la raíz de algo a menos que investigues todo personalmente, pero en lugar de esto a veces podrías imaginarte qué hizo que la persona se comporte como lo hace, o que la situación ocurra.

“Entender todo es perdonar todo.” – Buda

4. Acepta. Una vez que hayas observado y empezado a entender, acepta que así es como es el mundo. Así es esa persona. El mundo no va a concordar con nuestro ideal – es como es, y aunque siempre cambie, probablemente no cambie para concertar con tu ideal. La persona en cuestión es exactamente igual – no coincidirá con tu ideal, pero es como es. Acepta esto como un hecho.

5. Amor y compasión. Una vez que hayas aceptado las cosas o personas como son… intenta encontrar en tu corazón cómo amarlos, como son. La manera de hacer esto es viendo el lado bueno de todo y todos, y si has querido realmente mirar y comprender, pronto encontrarás lo bueno en todo. Cuando veas cosas malas, entiende que son causa de algún sufrimiento, y ten compasión y busca parar ese sufrimiento.

6. Disfruta tu vida. El mundo es un lugar maravilloso una vez que lo has aceptado por como es e intentando amarlo. Las personas son bellas criaturas, llenas de vida y creatividad y desorden y características únicas. Acepta esto, compréndelo, ámalo. Y disfruta este regalo que nos han dado, porque es increíble. Y perfecto tal como es.

“Ten compasión por todos los seres, tanto ricos como pobres; cada uno sufre. Algunos sufren mucho, otros muy poco.” – Buda

octubre 2, 2008. sugerencias, teorias. 1 comentario.

Las fiestas son 50/50 salsa y reggaetón

Era un caos. Claro, yo estoy al otro lado del espectro, porque no disfruto el momento, no vivo el presente en esas fiestas tan extrañas.

Pero era un caos, repito. Una chica casi se cae por la embriaguez, la sientan y le preguntan qué quiere. Contesta: “Un pucho”. Otro pata está buscando con qué mezclar vodka, mientras otro va de mesa en mesa con shisha para todos.

Photo courtesy of daveynin

"Wild 'n Wet" por daveynin

No sé, parecían los siete pecados en uno. La música sonaba a todo volumen, o bien había reggaeton o salsa, la gente bailaba pegadito ahí, disfrutando. Y normal que disfruten, hasta yo he bailado así. Pero la mujer que mencioné me pareció el extremo del hedonismo.

¿Hasta dónde puede llegar mi generación? Está bien disfrutar a más no poder, está bien salir a fiestas y amanecer. Todo es parte de la belleza juvenil. Pero… no sé, hay algo que no me cuadra. Y tengo que descubrirlo, porque me obstaculiza el gozo que los demás si reciben.

agosto 30, 2008. social. 2 comentarios.

¿Eficiencia profesional o humanitaria?

There was a sort of difficult path down from a lookout where we stopped. My dad helped this old lady (who is probably his same age). I thought it was photographable.

Foto tomada por: dianathemath

Optimismo vs. el destino fatal del ser humano

Por un lado, tenemos a la persona que busca ayudar a los demás, aún cuando esto signifique perder veinte minutos o más de su valioso tiempo laboral durante el día. Ella desea escuchar la historia detrás de otras personas y contribuir al cambio; tal vez sea por la satisfacción que le genera ayudar o por instinto natural. “Mire, creo que podemos arreglar esto. Deje que yo hable con el señor para ver si puede ayudarle o no. No se preocupe, no hay de qué”. Tiene un cierto optimismo por la persona a la que ayuda, pues espera que cambie su día a día con la pequeña acción que realiza.

Por otro lado, tenemos al joven con un estilo de trabajo duro, cuasi japonés: está interesada en realizar un trabajo eficiente a costa de otros. Durante su horario de trabajo, solamente se va a enfocar en él. “Señor, mi trabajo es venderle seguros médicos, no que me cuente la historia de su vida. No tengo por qué ayudarle”. No cree que los seres humanos cambiemos; más bien, nunca aprenderemos. Por ende, es ilógico intentar reescribir el destino.

Son dos generaciones marcadamente distintas, que chocan en la actualidad. ¿Cuál de estos dos modos de pensar contribuirán a un futuro “mejor”? La verdad, no sé cuál lado ganará. Si alguien tiene una predicción, deje un comentario.

agosto 5, 2008. social. Deja un comentario.

Poder femenino en Lima

[Nota: Escribí este ensayo en inglés para una excelente página para jóvenes – Youth Media Exchange. Esa versión está en mi otro blog, y si pudieran darle clic para abrirlo estaría muy agradecida: LINK. Bueno, si usted es una mujer peruana muy feliz y le molesta el post, por favor no me ataque, soy menor de edad :P. Gracias]

Vivo en Perú, otro de los varios países subdesarrollados en América Latina que lucha contra la pobreza, un sistema educativo mediocre, escasez de agua e inigualdad de géneros, entre otros problemas mundiales. Debo admitir que no he tenido que lidiar con estos problemas todos los días, pues soy una de las pocas jóvenes con muchas oportunidades en Lima, ciudad urbana y la capital de mi país. Sin embargo, esta posición me ha permitido estudiar otros aspectos de esta sobre poblada y contaminada ciudad que otros pueden no haber percibido actualmente. Uno de estos es el rol de la mujer en la clase media.

Empecé mi ‘investigación’ un par de días atrás, mientras veía la serie “My Wife and Kids”. El esposo, Michael, estaba con su esposa, Jay, en terapia de pareja porque querían encontrar la solución a sus problemas caseros. Encontré un parecido con muchas mujeres casadas en mi ciudad, felizmente no con mi madre (por ello aprecio sus ideas liberales). Una mujer en Lima usualmente no encara la pobreza extrema y puede contratar una empleada. No obstante, los lujos que posee esconden la fatal verdad: que es oprimida por su marido. Puede que no sea visible para otras personas ya que ella talvez esconda esto con una personalidad despreocupada, un trabajo aparentemente exitoso o con su desempeño en la vida escolar de sus hijos.

En mi punto de vista, el principal problema es el siguiente: nunca aporta ingresos tan altos como los de su pareja. Por ende, cuando llega el momento de decidir cómo gastar el presupuesto mensual, qué comprar para sus hijos o dónde ir durante esas ‘lindas’ vacaciones, lo que diga es simplemente una sugerencia; nunca la palabra final. Todos somos conscientes de la importancia del dinero en nuestra sociedad. Sea un cambio positivo o negativo a futuro, en el presente es un obstáculo para las mujeres de mi país, y básicamente en todo el mundo.

Sé que esto debería ser decisión personal de la mujer y que ella decide cómo vivir su vida. Ella puede inclusive estar bastante cómoda con la forma en la que maneja todo. ¿Pero ayuda esto al desarrollo del país? Veamos: esta mujer es a quien se dirigen comerciales de productos del hogar, comestibles, infantiles, para adelgazar, los talk shows… En suma, todos estamos obsesionados con lo que haga (o compre). Y sea lo que sea eso, está aumentado los comentarios sexistas que recibe.

Cúlpenlo en la propaganda, que la quiere obsesionar con ropa más blanca y comida para bebés. Cúlpenlo en los políticos, que siempre parecen cortos de representantes femeninas. Pero no lo culpen en ella: ella es quien necesita ayuda en esta revolución. Ella necesita recibir ‘input’ positivo de los medios para que empiece a depender en sí misma y no en otra persona.

No estoy pidiendo que el mundo cambie en un instante. Definitivamente no estoy sugiriendo matar a todos los hombres (pues esto parece una posible salida). Sólo quiero romper sus cadenas. Ella es su igual, no el objeto que complementa a un hombre. Es por esto que merece ser tratada de manera apropiada. Ella lo merece.

julio 11, 2008. social, teorias. 7 comentarios.

¿Víctima de las circunstancias o víctima de la apatía?

Autor: Ashok Murthy
Traducción: Victoria Maraví

[Nota: Traduzco este texto porque creo que las sociedades en el Perú y la India son bastante similares. El tema de la opresión es parecidísimo, lo verificarán si leen el texto. Además, Ash escribe de manera increíble. Espero que les guste]

Probablemente sea el sueño de todo adolescente pasar las vacaciones en Bali e ir de compras en Dubai. Tal vez es rutina para cualquier ingeniero de software ir de juerga a lugares donde el vodka cuesta más que tres comidas para toda una familia. Tal vez sea un pasatiempo de cualquier chico de 17 ir a un centro comercial, mirar a mujeres despampanantes y agradecerle a Dios por hacer la vida más placentera. Tal vez está bastante bien que un padre le compre a su hijo un Mitsubishi Pajero al pasar invicto 2° de secundaria, mientras la empleada tiene que recibir menor paga en el mismo mes. Pero mientras estamos entreteniéndonos con estas cosas, tal vez deberíamos dejar nuestros zapatos y ver cosas que deberíamos ver, escuchar cosas que deberíamos escuchar, quedarnos callados y pensar sobre lo que realmente tenemos que expresar.

Escribo aquí bastante consciente de las crueles ironías y penosas contradicciones en el mundo de hoy. Vivimos en una sociedad que juega en un sube-y-baja, sin preocuparse lo suficiente como para ver si la persona en el otro extremo tiene el peso suficiente para balancearse en el aparato. Vivimos en una atmósfera en la cual los lujos ya no son suficientes pero sí una ambición para ir más allá de lo visible. Sin embargo, en el otro lado hay personas que se preocupan por la voz interna, que lloran y gritan por adentro viendo la esperanza de una pobre alma/mujer al pie de un acantilado, sin poder hacer algo para ayudarla.

Para muchos de nosotros, la muerte representa la fuerza oscura que nos alejará de todo y todos a quienes amamos, mientras que para ella tal vez es una fuente de libertad, es estar libre de las responsabilidades sobre su espalda que la fuerzan a mirar al suelo; el fin de un castigo llamado vida.

Mientras nosotros luchamos contra el aburrimiento, enfrentamos la mediocridad y lo simplista mientras soñamos con la vulgar extravagancia, ella lucha una batalla por comida y techo, ella pelea con un esposo ebrio y por una educación buena que sus hijos -con todo derecho- merecen. Mientras que un cuchillo de cocina para nosotros simboliza todas esas veces en las que nos hemos herido cortando verduras, a ella le recuerda el día en que llegó a casa de sus jefes en ‘shock’ y sin saber a dónde ir, con el cuchillo en su espalda, acuchillada por la persona que se supone debería amarla y protegerla.

Mientras un buen colegio religioso representa una educación de calidad y dinero bien invertido para nosotros, para ella representa un sobre peso económico y al mismo tiempo el lugar en el que su brillante hija debe estudiar. Representa menos comida para hoy y más dinero a pagar mañana o suficiente comida hoy y un mañana sin esperanzas. Es verdad que ella y yo pertenecemos a diferentes ámbitos de la sociedad. Sin embargo, su grandeza y persistencia llegan a lugares que nunca he visto.

Estoy aquí con la esperanza de que su honestidad no sea recompensada con miseria y pena; que por su sinceridad no reciba hambre; que su nobleza e integridad no le regalen un hombre loco que sólo busque alcohol para vivir.

Pero también reconozco que la esperanza no es suficiente y tampoco lo son Rs.4000/- como paga para 2° de secundaria. La gratitud ha perdido su significado y el preocuparse por otros significa culpa y frustración. Estoy aquí para encarar a la sociedad que es obesa y aún así se rehusa a compartir, a un gobierno que siempre pelea sobre nuestra lengua pero no se para a escuchar a las personas que la hablan.

También soy consciente que las palabras no son suficientes. Mierda, tal vez incluso me desacrediten y digan que hablo mucho cuando en realidad hago nada. Pero hablo con la esperanza de que alguien me escuche, y me escuche bien. Estoy aquí para contar la historia no de un único individuo pero de un gran grupo de empleadas en Bangalore que tienen que pelear con maridos borrachos, del precio creciente de la educación y de los jefes con mente cerrada y de la apatía de la sociedad. Esta es la historia de una empleada con un marido que se esconde cuando llega el momento de pagar el colegio de su hija. Esta es la historia de una empleada con un marido que la ha dejado sin el dinero suficiente para pagar una urgente operación de catarata. Esta es la historia de esas millones de personas que limpian las casas de gente que no conocen, se aseguran de la salud de la familia al limpiar su hogar y, a pesar de todo esto, son tratadas como entes distintos y mano de obra barata.

Estoy aquí perdido en una manera diferente de pensar, reflexionando, pero sin poder entender algo. Preferiría que mi intelecto se quedara inerte en vez de vivir con la frustración de que no fui capaz de tomar otra perspectiva, preferiría ser ciego que ver a un alma perder la esperanza al pie del acantilado y no hacer nada por ella, preferiría ser sordo que escuchar los lamentos de aquellos que necesitan ayuda y se sienten desamparados, preferiría que mi boca fuese estúpida que soltar palabras y no ser capaz de cumplir mis promesas. La justicia y la equidad más parecen conceptos sobre papel que palabras funcionales en el mundo actual. Dicen que Dios es como un abogado; es decir, uno sólo se acerca a ambos cuando no encuentra otra salida, y debo admitir que quepo en ese estereotipo.

Para todos aquellos adolescentes que manejan Pajeros después de 2°, que se van de juerga y gastan en alcohol más de lo que otro podría gastar en comida saludable, me gustaría decir que existe un mundo paralelo al nuestro que se está sofocando y que grita por auxilio. Se esfuerza por mantener vivos a sus miembros y suplica que alguien intervenga. Si tú eres la persona que piensa que los lujos son una necesidad, que piensa que las comodidades son más un derecho que un privilegio y que piensa que vale la pena comprar drogas y cigarrillos, entonces es justo que te desee la mejor de las suertes.

Pero como V dice en su monólogo de “V de Vendetta”, si tú ves lo que yo veo, si tú sientes como yo siento, si tú buscas lo que yo busco, entonces por favor pega este artículo en tu blog y muéstraselo a todo quien posea uno, porque mientras más personas hablen, más personas escucharán.

junio 4, 2008. social, sugerencias. 1 comentario.

Problemas grandes y peques

Todavía me intriga la capacidad de algunas personas para crearse problemas de la nada. Pero es que es en serio: problemas futiles que se vuelven una misión imposible para la persona que los posee.

A veces, estas personas me dan cierta envidia. Porque yo me quejo de lo aburrida que estoy en la universidad, lo mucho que podría hacer aparte de tragarme libros, pasear a mis perros y hacer voluntariado. Y aquí veo a gente con una capacidad de crear melodramas de vida. ¡LAS telenovelas del año!

Ejemplo modificado de este sábado 17: un pata que se metió con dos tipas y terminó en un problemón hasta con sus padres. Y oh, horror, a las puertas de una iglesia hay chicas mirando cómo se han vestido otras para el matrimonio que ya va a empezar. “Horror de la moda. Qué anti-fashion. Dios… mío”. Y yo asiento, río un poco con ellas y hasta trato de decir que las señoras no se han vestido tan mal. Pero es que estoy mal de la cabeza, ¡qué crimen cometen estas!

Entiendo que pueda haber un poco de conversación de sobremesa que siga este estilo, como el hablar sobre la familia, un poco de rumores sobre la situación de otra persona, etc. Todo es parte de nuestras prácticas sociales. Pero hay gente que se pasa la vida así. ¿No piensan en el futuro? ¿En qué hacer para que el mundo o el país mejore? Para mí esto es un horror. Qué horror para nuestro desarrollo.

Si alguien entendió la mazamorra de palabras y quisiese opinar, estaré muy agradecida :).

ViCtoria~

mayo 18, 2008. social. 4 comentarios.

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