¿Eficiencia profesional o humanitaria?

There was a sort of difficult path down from a lookout where we stopped. My dad helped this old lady (who is probably his same age). I thought it was photographable.

Foto tomada por: dianathemath

Optimismo vs. el destino fatal del ser humano

Por un lado, tenemos a la persona que busca ayudar a los demás, aún cuando esto signifique perder veinte minutos o más de su valioso tiempo laboral durante el día. Ella desea escuchar la historia detrás de otras personas y contribuir al cambio; tal vez sea por la satisfacción que le genera ayudar o por instinto natural. “Mire, creo que podemos arreglar esto. Deje que yo hable con el señor para ver si puede ayudarle o no. No se preocupe, no hay de qué”. Tiene un cierto optimismo por la persona a la que ayuda, pues espera que cambie su día a día con la pequeña acción que realiza.

Por otro lado, tenemos al joven con un estilo de trabajo duro, cuasi japonés: está interesada en realizar un trabajo eficiente a costa de otros. Durante su horario de trabajo, solamente se va a enfocar en él. “Señor, mi trabajo es venderle seguros médicos, no que me cuente la historia de su vida. No tengo por qué ayudarle”. No cree que los seres humanos cambiemos; más bien, nunca aprenderemos. Por ende, es ilógico intentar reescribir el destino.

Son dos generaciones marcadamente distintas, que chocan en la actualidad. ¿Cuál de estos dos modos de pensar contribuirán a un futuro “mejor”? La verdad, no sé cuál lado ganará. Si alguien tiene una predicción, deje un comentario.

Agosto 5, 2008. social.

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